En los ámbitos profesionales y de liderazgo, a menudo se manifiesta un patrón curioso y generalizado entre los profesionales de la mayoría global (BIPOC): la tendencia aparentemente paradójica a retirarse, autosabotearse o dar un paso atrás justo cuando se les concede la autonomía, la confianza y las oportunidades que se han ganado.
Aunque este comportamiento se suele etiquetar erróneamente como «síndrome del impostor» (sic), un término que individualiza un problema sistémico, los análisis sugieren que la causa fundamental radica en una lucha heredada mucho más profunda: el trauma intergeneracional e histórico.
La autonomía como señal de inseguridad
Para muchas personas cuyos antepasados sufrieron opresión sistémica, esclavitud, genocidio o colonización, el hecho de ser plenamente visibles, asertivos o autónomos suponía una grave amenaza para su supervivencia. Afirmar la voluntad personal, resistirse a la autoridad o incluso expresar la brillantez podía desencadenar violencia, castigos o incluso la muerte.
Esta realidad creó un mecanismo de supervivencia profundamente arraigado, una «programación del sistema nervioso» transmitida de generación en generación, que condicionó al cuerpo a buscar la seguridad manteniéndose pequeño, complaciendo a los demás y evitando llamar la atención. Incluso cuando el contexto externo cambia a un entorno profesional y favorable, la respuesta biológica y psicológica heredada permanece. Cuando finalmente se experimenta una autonomía verdadera y no gestionada, el sistema nervioso la registra como algo desconocido y, en consecuencia, inseguro.
El ciclo de la recreación del trauma profesional
Este mecanismo de supervivencia heredado impulsa un patrón específico de autosabotaje profesional que a menudo se malinterpreta como falta de capacidad o motivación. En realidad, se trata de una respuesta al trauma:
- El abrazo inseguro del poder: Las oportunidades para el empoderamiento o el liderazgo se perciben intuitivamente como peligrosas, lo que lleva a un comportamiento de retraimiento o paralización en lugar de un impulso hacia adelante.
- Rechazo del respeto por la familiaridad: Las personas pueden buscar inconscientemente o sentirse atraídas por entornos laborales que son restrictivos o están gestionados de forma activa, porque la sensación de estar controladas o infravaloradas, por muy perjudicial que sea, les resulta psicológicamente familiar y, por lo tanto, les provoca menos ansiedad que la confianza genuina, que les resulta desconocida.
- Dificultades con la autogestión: Recibir confianza y autonomía —como que no te supervisen para cumplir con los plazos— puede provocar un estado de inercia o resistencia. El sistema nervioso no ha aprendido que la libertad para gobernarse a uno mismo es una condición segura.
- Abandono de la visión: Los proyectos potentes e innovadores suelen abandonarse o retrasarse, no por falta de talento o visión, sino porque la realización exitosa de esa visión amenaza el guion heredado que exige una cautelosa invisibilidad.
Contextualización del proceso de sanación: investigación y acción
Cada vez son más los estudios que respaldan la idea de ir más allá del modelo de déficit individual del «fenómeno del impostor» y adoptar una perspectiva basada en el trauma para la sanación organizativa y colectiva:
- Raíces estructurales de la inseguridad: Los estudios confirman que los sentimientos de fraude intelectual entre las personas negras, indígenas y de color (BIPOC) están fuertemente correlacionados con las barreras sistémicas, la infrarrepresentación y el impacto psicológico a largo plazo del racismo estructural y la desigualdad. Más información sobre esta investigación.
- El legado de la esclavitud: El trabajo, que explora conceptos como el síndrome postraumático de la esclavitud (PTSS, por sus siglas en inglés), detalla cómo la violencia histórica y la opresión generacional moldean la autoestima, el comportamiento y el valor internalizado, transmitiendo mecanismos de supervivencia adaptativos, pero en última instancia inadaptados, a través de las generaciones. Más información sobre el marco del PTSS.
- Incorporación biológica del trauma: Los estudios transgeneracionales, como los realizados sobre los descendientes del genocidio de Ruanda, documentan la incorporación biológica del trauma parental, vinculando las experiencias de los supervivientes con mayores índices de trastorno por estrés postraumático y ansiedad en sus descendientes. Explora las pruebas de la transmisión transgeneracional del trauma.
Ver: Sanar el trauma racializado a través del cuerpo
Para comprender en profundidad cómo el trauma racializado se manifiesta en el cuerpo físico y cuál es el camino hacia la sanación somática, vea estas conversaciones esenciales:
Resmaa Menakem sobre el abolicionismo somático: comprender el trauma racializado a través del cuerpo
Dra. Joy DeGruy: Años de trauma, la ilusión de inclusión y la sanación no pueden darse sin justicia.
Esta conferencia profundiza en los conceptos fundamentales del síndrome postraumático del esclavo (PTSS) y el trabajo colectivo necesario para avanzar hacia la justicia y la sanación colectivas.
Romper este ciclo requiere más que un acompañamiento individual; exige una sanación colectiva y organizaciones conscientes del trauma que reconozcan este patrón no como un fracaso individual, sino como un legado colectivo. Identificar las raíces de esta lucha es el primer paso esencial para reclamar la autonomía, no solo profesionalmente, sino también ancestralmente.
🎨 Crédito de la imagen y artista destacado
La imagen utilizada junto con la publicación original, «Give me my flowers» (Dame mis flores), es la impactante obra de la magnífica artista multimedia trinitense Nneka Jones. Le animamos encarecidamente a que visite su página web oficial para obtener más información sobre ella, que a menudo explora temas como la identidad, la justicia social y la experiencia colectiva.








